Juegos de Sudoku y Lógica

El mínimo de números dados para que la solución sea única es diecisiete. No es una regla práctica — es un teorema.

42 juegos · elegidos a mano y completados con el catálogo

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El sudoku no es un juego de números. Los nueve símbolos podrían ser letras, colores o caras y no cambiaría absolutamente nada.

Cómo está hecha esta lista

Es un juego de restricciones: ochenta y una casillas, veintisiete grupos de nueve y una sola regla repetida. Todo lo que se hace al resolverlo es descartar, nunca adivinar — y ésa es la diferencia entre un sudoku de verdad y una cuadrícula rellenada al azar por un generador vago. Un sudoku de verdad tiene una única solución, y desde cualquier punto se puede llegar a ella por pura deducción.

Diecisiete

Hay un número que casi nadie conoce y que dice más sobre la naturaleza de este juego que cualquier reseña.

El mínimo de números ya escritos para que la solución sea única es diecisiete. No es una estimación ni una convención editorial: es un resultado demostrado. En 2012 tres investigadores —Gary McGuire, Bastian Tugemann y Gilles Civario, en el University College de Dublín— agotaron por ordenador el espacio de los posibles puzles de dieciséis pistas y probaron que no existe ni uno solo con solución única. El cálculo quemó millones de horas de procesador.

Por qué le importa a quien juega: si una cuadrícula tiene menos de diecisiete casillas llenas, o tiene más de una solución o el juego te está escondiendo alguna. Y si hay más de una solución no estás deduciendo, estás probando — y esa sensación de frustración que tuviste tenía razón.

«Difícil» no quiere decir «vacío»

El error más extendido, y los generadores malos viven de él.

Quitar números deja la cuadrícula más vacía, no necesariamente más dura. La dificultad está en qué técnica hace falta para la jugada siguiente. Si basta con mirar una fila y ver que falta un solo número, es fácil tenga las pistas que tenga. Si en cambio hay que darse cuenta de que dos casillas de un bloque solo pueden contener dos cifras, y que por tanto esas dos cifras desaparecen del resto del bloque, entonces es difícil — eso se llama pareja desnuda, y es el primer escalón por encima del nivel básico.

Quien genera puzles en serio lo mide así: lanza un resolutor automático, mira la técnica más avanzada que ha necesitado y de ahí saca el nivel. Una cuadrícula con treinta números dados puede ser más dura que una con veinticuatro.

Un puzle americano con nombre japonés

Y ya que estamos con las cosas que casi nadie sabe.

El puzle apareció en una revista estadounidense en 1979 con el nombre de Number Place. Lo inventó Howard Garns, un arquitecto jubilado de Indianápolis, y no se le acreditó: su nombre solo aparece como entrada recurrente en la lista de colaboradores de los números que llevaban sus puzles. Nikoli, una editorial japonesa de pasatiempos, lo recogió en 1984 y le puso el nombre japonés que ahora usa todo el mundo. En 2004 volvió al mundo anglosajón a través de un juez jubilado de Hong Kong que había escrito un programa para generar las cuadrículas, y en un año estaba en todos los periódicos del planeta.

Garns murió en 1989. No vio nada de esto.

Qué hay aquí, y qué falta

En el catálogo hay catorce sudokus de verdad. No son muchos y no son todos iguales: uno propone cuadrículas de 4×4 y 6×6 además de la de 9×9, otro acompaña el futoshiki —la variante con los signos de mayor y menor entre casillas— y otro abandona la cuadrícula clásica por completo.

Debajo, la página se completa con el resto de la estantería lógica, cuatrocientos nueve juegos: nonogramas, encajes, deducción, recorridos. Son parientes cercanos, en el sentido de que piden lo mismo: ver la restricción antes de mover.

Falta el sudoku killer y faltan los crucigramas. No los tenemos, y preferimos escribirlo aquí.

Preguntas frecuentes

¿Qué hace que un sudoku sea difícil?

No cuántos números vienen puestos, que es lo que cree casi todo el mundo. La dificultad es qué técnica hace falta para dar el paso siguiente. Una cuadrícula con treinta números dados puede ser más dura que una con veinticuatro si llega a un punto donde pide un patrón que el ojo no encuentra solo. Quien genera puzles en serio lo mide lanzando un resolutor y anotando la técnica más avanzada que le hizo falta.

¿Cuál es el mínimo de números dados?

Diecisiete, y es un teorema, no una costumbre. En 2012 Gary McGuire, Bastian Tugemann y Gilles Civario agotaron por ordenador el espacio de los posibles puzles de dieciséis pistas y demostraron que no existe ni uno con solución única. El cálculo se llevó millones de horas de procesador.

¿Está el sudoku killer? ¿Y los crucigramas?

No, ninguno de los dos. En el catálogo hay catorce sudokus de verdad y ni un killer; de crucigramas apenas nada, porque un crucigrama necesita definiciones escritas a mano y eso es trabajo de redacción, no de programación. Mejor decirlo aquí que después de abrir cuatro páginas.

¿Funcionan en el móvil?

Algunos sí, y lo marcamos. El sudoku sería el juego perfecto para el móvil —una cuadrícula, diez teclas, sin prisa— pero la mayoría de estas versiones están hechas para el ratón y en pantalla pequeña las casillas se quedan diminutas. Mira la etiqueta antes de abrir.