Juegos de Quiz

En España el quiz es el rosco. Y el rosco no está aquí, así que empecemos por ahí.

42 juegos · elegidos a mano y completados con el catálogo

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En España, cuando alguien dice "un juego de preguntas", casi siempre está pensando en el rosco. Y el rosco no está aquí.

Cómo está hecha esta lista

Conviene decirlo en la primera línea porque es, con enorme diferencia, lo que más se busca de toda esta familia en español. Un rosco necesita veintisiete definiciones escritas a mano, en castellano, una por letra, cada día. Eso es trabajo de redacción, no de programación, y por eso no existe gratis en un navegador: lo caro no es el juego, es el texto. Lo mismo que pasa con los crucigramas, y por el mismo motivo.

Lo que sí hay es el test de opciones, que es otro juego, y merece la pena entender en qué se diferencia.

Por qué te hace parecer más listo de lo que eres

Este es el detalle que explica esa sensación agradable y un poco sospechosa de ir bien en un test que como examen habrías suspendido.

El test de opciones mide reconocimiento. Recordar es otra operación. Elegir la respuesta buena entre cuatro es comparar: te basta un recuerdo parcial para señalar la correcta cuando la tienes delante. Producirla desde una casilla vacía es recuperar, y para eso hace falta el recuerdo completo y bien formado. La psicología de la memoria lleva décadas tratándolos como procesos distintos, y la distancia entre los dos es grande.

Prácticamente todo lo de esta página es de opciones. Por eso te halaga. Y por eso el rosco —que es recuperación pura, con una definición y ninguna ayuda— resulta durísimo en comparación, aunque las preguntas sean del mismo nivel.

Réstale un cuarto

Cuatro opciones significan una posibilidad entre cuatro de acertar sin saber nada.

En veinte preguntas, el azar puro saca cinco. Así que un ocho sobre veinte no es "un cuarenta por ciento": son tres preguntas por encima de lo que sacaría un gato paseándose por el teclado. Un seis es indistinguible del azar. Hacen falta once o doce para que el número empiece a demostrar algo.

Ningún juego te lo va a decir, porque un porcentaje en bruto queda mejor en la pantalla de resultados. Pero si quieres saber de verdad dónde estás, quítale el cuarto antes de alegrarte o preocuparte.

Qué hay dentro de la etiqueta

Ochenta y cuatro juegos llevan la etiqueta de quiz en este catálogo. Treinta y seis tienen quiz, trivia o adivinar en el título.

El resto entró por la puerta de atrás: un juego de doblar papel, uno de reflejos, uno de pájaros enfadados. Le plantean algo al jugador en sentido amplio y alguien decidió que eso bastaba. La rejilla de abajo quita lo peor, pero el estante sigue mezclado.

Lo que hay de verdad son tres familias: cultura general de opciones, quiz de reconocimiento —una bandera, un logo, un trozo de canción, una carátula— y quiz competitivo, donde otros responden a la vez que tú. La tercera es la más interesante, porque vuelve visible el cronómetro: ya no eres tú contra el reloj, eres tú contra alguien que ya lo sabía.

Preguntas frecuentes

¿Hay algo tipo rosco de Pasapalabra?

No, y es lo más buscado de esta categoría en España con diferencia. Un rosco necesita definiciones escritas a mano en español, letra por letra, y eso es trabajo de redacción, no de programación: por eso casi no existe gratis en un navegador. Lo que hay aquí es test de opciones, que es otro juego.

¿Qué nota está bien?

Depende de cuántas opciones haya, y casi nadie lo descuenta. Con cuatro opciones aciertas una de cada cuatro sin saber nada, así que en veinte preguntas el azar puro saca cinco. Ocho sobre veinte no es un cuarenta por ciento de conocimiento: son tres preguntas por encima de acertar a ciegas. Hasta once o doce el número no dice nada.

¿Por qué reconozco respuestas que no habría sabido decir?

Porque reconocer y recordar son operaciones distintas, y reconocer es mucho más fácil. Ver la respuesta correcta entre cuatro es comparar; sacarla de la nada es recuperar, y para eso hace falta el recuerdo entero. Casi todo lo que hay aquí es de opciones, y por eso resulta halagador.

¿Funcionan en el móvil?

Muchos sí, y lo marcamos. El quiz es de los géneros que menos pierden con el táctil: lees y tocas. Lo que se rompe son los cronómetros apretados con textos largos, porque leer en pantalla estrecha va más despacio.