Juegos de Monster Truck
De los treinta y tres que hay aquí, doce son carreras. El resto son otra cosa, y esa otra cosa es el género.
33 juegos · elegidos a mano y completados con el catálogo
Un monster truck no es un coche grande. Es una fórmula, y está escrita.
Cómo está hecha esta lista
En la competición real las ruedas miden sesenta y seis pulgadas —un metro sesenta y ocho, más alto que la mayoría de quien lee esto— y el camión pesa alrededor de cinco toneladas y media. Esas medidas no son una casualidad ni una carrera armamentística: son reglamento. Por eso todos los camiones que salís a ver parecen exactamente igual de grandes, y por eso el espectáculo no va de quién tiene el vehículo mejor, sino de qué hace con él.
Los juegos han heredado eso sin decirlo. Aquí no ganas por llegar antes.
Lo que mide realmente el género
Miramos las etiquetas del catálogo y sale un reparto que sorprende a casi todo el mundo.
De los treinta y tres juegos etiquetados como monster truck, doce llevan además etiqueta de carreras y ocho de acrobacias. Los otros trece no son ni una cosa ni otra: son aparcamiento, reparto de carga y demolición. Es decir, la mayoría de este género no es de velocidad, es de control de un vehículo que no quiere ser controlado.
Y tiene sentido. Un camión de cinco toneladas con suspensión de un metro de recorrido es interesante precisamente porque responde tarde, rebota, y sigue moviéndose después de que sueltes el mando. Un juego de carreras normal esconde eso. Estos lo ponen en el centro.
La única cosa que hay que aprender
Aterrizar plano.
En casi todos estos juegos —que por dentro son físicas 2D de perfil, de la misma familia que los de escalar colinas— las flechas en el aire no aceleran: rotan el camión. Es la confusión que arruina las diez primeras partidas de cualquiera. Saltas, mantienes el acelerador porque es lo que harías en un coche, el morro se levanta, caes de culo y vuelcas.
Lo correcto es lo contrario: en cuanto despegas, sueltas, miras el ángulo y lo corriges con toques cortos de la flecha opuesta. La suspensión absorbe una caída brutal si llegas con las cuatro ruedas más o menos a la vez, y no perdona absolutamente nada si llegas de morro.
El segundo detalle, menos evidente: en las rampas se sube despacio y se salta rápido. Llegar lanzado a una rampa larga te deja sin dirección justo cuando la necesitas.
Los cuatro de arriba
Uno en dos dimensiones que funciona en el móvil y arranca en cinco segundos; uno pensado para niños, con botones grandes y bocina; uno de carreras de verdad, con desierto y mejoras; y uno de circuitos suspendidos en el aire, que es donde el género se pone raro y divertido.
Debajo se completa con los veintinueve restantes de la etiqueta. Son treinta y tres en total y no vamos a inflar la lista con camiones normales para que parezca más larga.
Preguntas frecuentes
¿Por qué casi ninguno es una carrera de verdad?
Porque el monster truck real tampoco lo es. La competición se puntúa por acrobacias y por destrozo, no por cronómetro, y los juegos han copiado eso. De los treinta y tres que llevan la etiqueta aquí, doce tienen también etiqueta de carreras y ocho de acrobacias; el resto son aparcamiento, reparto o demolición.
Vuelco en cuanto salto. ¿Qué hago mal?
Aterrizas de morro. En estos juegos las flechas en el aire no aceleran: giran el camión sobre su eje. Toca la flecha contraria un instante antes de tocar el suelo hasta poner las cuatro ruedas más o menos planas. La suspensión te perdona mucho, pero solo si llegas plano.
¿Funcionan en el móvil?
Algunos sí, y lo marcamos. Es un género que se lleva bien con el táctil porque los controles son tres botones — acelerar, frenar, inclinar — y no hace falta puntería. Los que no funcionan suelen ser los 3D pesados.
¿Están Monster Truck Destruction o los oficiales de Monster Jam?
No. Los juegos con licencia de la competición real no están en este catálogo y no vamos a fingir lo contrario. Lo que hay son treinta y tres del género, gratis y sin instalar nada.
































